jueves, 15 de octubre de 2026

D. José Antonio Iglesias Pérez, sacerdote.

 


D. Xosé, nació en Tállara (Noia) el 9/04/1940 (había cumplido 86 años), y recibió la  ordenación sacerdotal el 04/08/1963. 

Falleció en  Santiago, en la casa sacerdotal el día 15 de octubre , fiesta de Santa Teresa de Jesús. Su funeral es mañana  viernes a las 5 de la tarde en S. Fructuoso.

Nada más ordenarse se dedicó a la catequesis y a la labor con jóvenes a través de la JOC.

 Por esa época fue profesor de ética y moral en la Grande Obra de Atocha en la Coruña, a donde acudía para las clases.

Luego se fue a Nicaragua en donde fundó una ONG para ayuda de los paisanos. Estuvo en un lugar  muy pobre y  luchó por ayudar para  que nadie quedase sin comer.



 Organizó  una granja de  vacas en la que estaban implicados los vecinos y consiguió que,  gracias a eso,  pudiesen atender a las necesidades básicas.

Estaba enamorado de Nicaragua y todas las noches llamaba por teléfono a sus amigos e incluso pensaba que,  si se ponía bien, volvería junto a  sus amigos para seguir colaborando con ellos.

El personal de la Casa Sacerdotal lo consideraba un excelente amigo, que no toleraba la injusticia y siempre  prefería estar al lado del débil. Llevó bien la enfermedad, no se quejaba, pero si le preguntabas te hablada de sus sufrimientos.

El capellán de la Casa le llevaba, por su petición, la comunión todos los días.

Que Dios Padre  premie  su entrega sacerdotal y humana y que pida  por la Iglesia para que haya gente entregada a la labor y a hacer el bien. Descanse en Paz.

VMSL

 





lunes, 12 de octubre de 2026

D. Manuel Vázquez Ares (Sacerdote)

 


 

Nació D. Manuel en Cambás (Aranga) el 29/11/1942   y se ordenó  sacerdote el 17/08/1966.     Falleció estando en la casa sacerdotal el  día 11 de octubre de 2026. Descanse en paz.

Era agustino  y estuvo de párroco en la Unidad  Pastoral de Santa  María de   Veris, del concello de Irixoa.

Llevaba varios años en la Casa Sacerdotal. Su presencia era amable y discreta, respetuoso con los demás y  un buen sacerdote.  Ya enfermo, le llevaban a la misa a la capilla en la silla de ruedas, mientras fue posible.

Recuerdo su interés por el rezo del Rosario y como  se agrupaba con otros para rezarlo y muchas veces le dirigía el mismo. Luego ya se hizo oficial para todos los sacerdotes de la Casa y se responsabilizó  de ese acto comunitario el capellán de la residencia D. Enrique Redondo.


IGLESIA DE CAMBÁS

Los últimos meses recibía las atenciones especiales por parte de los empleados de la Casa, pero hacía fáciles esas atenciones. 

El Capellán le llevaba la comunión todos los días y antes de ir al hospital le dio la Unción de los enfermos.

 Sus hermanos y familiares , y los empleados de la residencia, le acompañaron en todo momento. Descanse en paz.

vmsl