lunes, 17 de diciembre de 2018

Obra de teatro en el Asilo de Ancianos



Algunos espectadores
En la Residencia de S. Marcos y en un gran salón de teatro, un buen grupo de niños representó un auto navideño.



Estos niños  bien ensayados y caracterizados  se presentaron ante un público que les estaba entregado.
 Marta, la directora del auto,  nos invitó a vivir el adviento a la luz y sugerencias de la representación.

Unos ocho o  nueve estaban caracterizados de diversos animales. Se fueron presentando y relacionaban las características del animal con el hombre.

 Merece destacarse el que hacía de serpiente que declamó con desparpajo que siempre les había engañado pero, que esta vez, les iba a decir la verdad: “Dios os ama”.


 Luego apareció la familia de Nazaret camino de Belén con dos presentadoras.

 A continuación los Reyes Magos que hicieron bien su papel, pero cuando se volvieron al público, para agradecer sus aplausos, se inclinaron y en ese  gesto se les cayeron las coronas reales, haciendo las delicias de los espectadores.


Al final subieron al estrado adultos con sus guitarras y los niños cantaron bonitos  villancicos.

Tal como estaba anunciado, hubo merienda para todos, que fue el broche de oro en especial por el rico y caliente chocolate. Deo gratias.






sábado, 15 de diciembre de 2018

D. Julio Lorenzo Otero, párroco emérito de Calo



D. Julio nació en Biduido en el año 1934 y se ordenó de sacerdote en el año 1957 el día 21 de septiembre. Falleció  en Santiago el día de San Juan de la Cruz, el 14 de diciembre de 2018. 

Estuvo en la parroquia de  S. Martiño de Miñortos y luego pasó a San Juan de Calo, municipio de Teo. Muy cerca de Santiago. (1)

 Los últimos años los pasó en la Casa Sacerdotal en donde fue atendido tanto espiritual como  en lo que se refiere a los cuidados médicos. Allí se encontró muy bien acogido por los sacerdotes y por los trabajadores de la casa.

Lo llevaron varias veces al hospital y allí fue visitado por el director de la casa y otros compañeros.

 Todos  estaban informados de cómo iba, como ocurre en una familia. Los familiares le atendieron en todo momento, y llevó la enfermedad con gran serenidad y elegancia.

Recibió con tiempo la Unción de los enfermos y, a pesar de lo mal que estaba, no quería pasar sin la Santa Misa a la que iba aunque fuera arrastrándose, tanto la valoraba. 

También tenía interés por rezar el Oficio de las horas que le costaba dejarlo, incluso estando enfermo y pedía a Dios por los sacerdotes jóvenes aun sin conocerlos y se alegraba de sus éxitos pastorales.

Tenía muy buen carácter y un gran corazón. Era amable y elegante,  cosa que le granjeó el cariño de  muchos y le facilitó la tarea de la  evangelización.  En sus parroquias le quisieron e hizo la labor y oficios de un buen sacerdote,  ayudando en lo que podía a los más necesitados.
Descanse en paz.

(1) Tuvo otras parroquias  o iglesias: Santo Tomás de Vilariño, Santa María de Trazo, San Saturnino de Goyanes(Portosín).

 Iglesia de Calo de estilo barroco, construída a finales del siglo XVII. En la fachada destaca en un lateral la torre-campanario. En el interior se conservan imágenes del siglo XVIII.

 Última parroquia  a la que sirvió  D. Julio

martes, 11 de diciembre de 2018

Alfredo Calvo Abeijón, de la Legión de María



D. Alfredo falleció en Madrid el jueves día 6 de diciembre de 2018 y fue enterrado en Santiago  (Boisaca) al  día siguiente. El funeral fue en su antigua parroquia de San Fernando. Procedía de Órdenes y eran 8 hermanos. Murió a los 102 años.

Vino  a Santiago porque así era su voluntad que fue respetada por su familia. Había estado mucho tiempo  en esa parroquia  de San Fernando y trabajó en la Legión de María y en la parroquia, una vez jubilado,  durante muchos años.

En la Legión tuvo varios cargos como de secretario y tesorero en el grupo de San Fernando. Luego asistía  a las reuniones de Curia que fue donde le conocí un poco más.

Era una persona de paz y muy trabajadora. Los amigos le consideraban un hombre extraordinario y serio en todas sus cosas. Quería mucho a  la Legión y estaba disponible a los trabajos apostólicos que le pidieran. Daba la comunión a los enfermos por  deseo del párroco  y así aliviaba el mucho trabajo de la parroquia.

En la parroquia también colaboraba rezando el rosario y en otras cosas que le pedía el párroco. Pero su actividad se extendía a otras  instituciones como  participar en la Adoración Nocturna y en los grupos de Biblia.

También pidió que le hicieran misas gregorianas en la parroquia en donde era conocido y querido por todos.

Fue secretario de juzgado. Tenía 3 hijos.
 Descanse en paz


lunes, 10 de diciembre de 2018

Uno de los belenes del Asilo de Ancianos de S.Marcos

Ya empiezan a verse los belenes.

Este es el belén que hay a la entrada del Asilo de Ancianos de San Marcos.

Falta el Niño,  que se lo ponen en la noche de la Navidad, pero laVirgen ya está a la espera, y todos nosotros también.

Está un pastor y sus ovejas atentas a lo que pasa.

 Cristo que viene,  también  es el buen Pastor, que nos cuida a nosotros y le gusta que estemos con María y José.

Cada famlia ha de ser parte de esa sagrada Familia, modelo de todas las familias y de la misma Iglesia.

LA MOCHILA OLVIDADA



Cerca de la iglesia, en un banco de cemento,  hay una mochila olvidada desde hace varios días y allí sigue.

Supongo que será olvidada, pero también  pudo dejarla su dueño por si a alguien le interesaba. Seguramente ya cumplida la misión , no la necesitaba. Le hizo un gran servicio, suponemos,  pero luego ya era un estorbo y allí quedó para que alguien la cogiera y le diera nuevas misiones..
También pudo ser un despistado que no sabe en donde deja las cosas, que de todo hay,  o un malandrín que no se preocupó de darle mejor  destino y la tiró en el primer sitio que le pareció.

La  mochila está callada, no habla, pero sobre ella estarán muchas pequeñas historias. Desde donde fue adquirida, hasta los buenos servicios que prestó, sin protestar,  en el camino y hasta el día en que fue a parar a ese banco del jardín.

La mochila cuando va a la espalda de un peregrino o de otra persona cualquiera,  es de confianza, pero cuando queda solitaria, sin dueño , produce una cierta sospecha. Hubo personas que la miraron, desde cierta distancia, vieron algo dentro, pero allí la dejaron en su soledad.

Nosotros no somos mochilas abandonadas, siempre  tenemos la seguridad de que Dios nos quiere,  aunque otros pasen de largo o nos miren con cierta frialdad. Dios siempre tiene previsto un nuevo plan para nosotros y a alguien que nos mire y nos eche una mano.