Cosas de peregrinos
Coincidí por la calle con una peregrina joven. Pasaba por el camino inglés y ya estaba en la ciudad. Como a otros peregrinos, me gusta preguntarles de donde son y que tal la experiencia. Me contó que era de Valladolid y que vino bastante tiempo sola. Rezo rosarios, muchos, me dijo, y he pedido mucho.
Le dije que no sólo pidiera, sino que ofreciera algún propósito…me respondió que había ofrecido el dolor de los pies, pues este camino tiene bastante recorrido por asfalto y es duro para andar.
También hizo algunos propósitos. Le aconsejé que hiciera uno y luchar hasta conseguirlo y que todo iría mejor.
Fue para mí
un buen ejemplo del Evangelio de este
domingo que nos invita a ser trigo y no cizaña. Muchos peregrinos, poco a poco, se van haciendo trigo.
También encontré peregrinos que eran catequistas en sus parroquias. Les noté abiertos a la palabra y dispuestos a mejorar en algo.
En la parroquia hay un voluntario que a algunos les invita a ir a la Señora, una hermosa imagen de la Virgen de la Paz, y que allí le cuenten y le dejen por escrito su petición.
Hay una caja en donde hay cientos de peticiones, que quizá nos indican las preocupaciones de fondo de por qué vienen tantos peregrinos.
Así piden:
- por varias personas para que tengan calidad de vida y sean felices.
- -
Te
pido por mis hijos, cuidadnos Virgen María.
- - Pido paz de toda mi familia y la reconciliación familiar.
- - Pido por…( ahí pone un nombre) para que se una con nosotros y que abra sus ojos y se aleje de otra gente.
- - Por el bienestar de mis hijos y paz en nuestra vida.
- - Para que todo lo de mi hermana salga bien. Gracias
- - Ayúdame Jesús que yo confío en Ti. Abrázame siempre…
y y así muchas más peticiones.
Y