Como otros
años pude disfrutar de la festividad de la Virgen de la Gracia que organizan
los vecinos de S. Silvestre, viendo su procesión y visitando la ermita.
La procesión salió de San Pelayo, muy bien
organizada y con la ayuda de la Policía Local. Abría el paso un buen grupo de
gaiteros y al final iba la banda de música
perfectamente uniformada.
Como en otras
ocasiones la Virgen se paró delante de la parroquia, san Cayetano, y también paró
toda la procesión. Mientras tanto sonaban las campanas a fiesta.
Pude sacar
unas fotos y decirle algo a la Virgen y enviarle, con la mano, un par de besos.
Luego siguió
la procesión durante varios kilómetros. En las cercanías de la ermita le esperaba una imagen imponente de S. Silvestre que la acompañó
al campo de la fiesta y a la capilla. Desde luego se dispararon muchos cohetes,
espero que al cien por cien por la Virgen.
Había muchas
flores en el altar y en el retablo y al pie de los santos, que daban ese mensaje de cariño y alegría.
A las 5 de la tarde pude rezar ante la Virgen y, como le gusta el rosario, pues le recé un rosario con calma y pidiéndoles muchas cosas. Le "robé" una flor a la Virgen que llevé a una enferma que vive cerca a la que pude visitar y darle esa pequeña alegría.
Experimenté una
vez más que la Virgen nos comprende, acompaña y lleva a su Hijo.
VMSL