martes, 31 de mayo de 2022

¿Cuándo y cómo invocar al Espíritu Santo?

 



¡Podemos hacerlo cuantas veces lo queramos, por supuesto!

Sin embargo, también es posible adoptar hábitos buenos y saludables para que se convierta en nuestro compañero diario…

 Es cierto que durante la pandemia, hemos aprendido o recordado un gesto bastante sencillo y sano para nuestros espacios de vida: ventilar y abrir la ventana regularmente. Esto parece obvio, ¿cierto?, pero, ¿acaso tenemos el mismo reflejo saludable cuando se trata de ventilar, purificar y renovar la atmósfera de nuestro corazón?...

 Valdría la pena reflexionar unos minutos en ello, pues, por si no lo sabías, invocar al Espíritu Santo significa abrir de par en par nuestras ventanas interiores.

 

A continuación, te invitamos a descubrir estos cuatro consejos para invocar al Espíritu Santo: Cada mañana, al levantarnos, así como corremos a abrir la ventana de nuestra habitaciónpara sentir el olor del nuevo día, también podemos apresurarnos a abrir nuestro corazón y recibir al aliento de vida, diciendo: “¡Ven Espíritu Santo, ven a renovarme!”.

 De hecho, podemos hacer que la invocación vaya al ritmo de nuestra respiración para ofrecernos en cuerpo y alma a su renovación.  Antes de comenzar una actividad, por ejemplo, una reunión, una conversación, etc. Podemos tomar un minuto para dejar entrar al soplo vivificante, puro y dulce del Espíritu de Dios en nuestras vidas.


 Dejemos que Él sople sobre nuestro cansancio, nuestras ideas preconcebidas, nuestro estrés...Dejemos que saque todo ese polvo interior que impide la escucha y la creatividad, y digamos: “¡Ven Espíritu Santo, ven a inspirarnos!”

 Cuando debamos tomar una decisión importante o elegir, podemos sacar un tiempo para renovar completamente la atmósfera de nuestro corazón.

 Dejemos que el Espíritu de Verdad saque todo aquello que nos atormenta, quite lo que nos impide seguir y sane lo que está herido, para que podamos discernir realmente cual es el camino a seguir, diciendo: “Ven Espíritu Santo, ven a iluminarme”.

 En los momentos difíciles, en las pruebas, acordémonos siempre de dejar la ventana entreabierta, de tal modo que el Consolador pueda venir muy suavemente, a calmarnos, a  refrescarnos, a abrazarnos... Dejemos que su caricia divina nos toque en nuestros momentos de tristeza, ira, dolor, y digamos: “Ven Espíritu Santo, ven a consolarme”.

 

Escrito por: Alice Ollivier de Hozana.org

*Texto traducido del Francés por Sharael Sánchez

jueves, 26 de mayo de 2022

D. José Cornes Iglesias, sacerdote

 



Nació D. José en Santiago de Buxán el 12/02/1940. Esta es una parroquia rural de notable religiosidad y que tiene el honor de haber dado a la diócesis en los últimos años, unos 12 sacerdotes.  Ahí nació D. José. Fue  ordenado el  22/07/1965 y falleció en Santiago,  en la Casa Sacerdotal el 25 de mayo de 2022.

Dedicó su vida sacerdotal a la enseñanza ya que hizo carrera civil de biología. Fue profesor en el seminario menor y en institutos de Pontevedra, Santiago y Cambados.

Pero no sólo dio clases pues también dedicó su tiempo a la labor pastoral en varias parroquias: fue coadjutor en Bembibre y estuvo encargado de Oza,  Arines, Marrozos y otras , y, últimamente, de la Isla de Arosa. De la isla  volvió emérito para Santiago.

Vivió en la Casa Sacerdotal varios años y de un modo intermitente, y ahí coincidí con él durante algunos meses.

Tenía
un carácter alegre y comunicativo y muy pronto se hacía amigo de todos.

Durante su larga enfermedad fue atendido no solo de los cuidadores de la residencia sacerdotal sino por el director  que le visitaba diariamente y por los compañeros que luego informaban a los demás. El capellán de la Casa le llevaba la comunión a diario hasta que fue posible según su estado de salud. La Unción de enfermos la recibió en el hospital en una de sus obligadas estancias.

El mismo día de su fallecimiento le visitaron dos sacerdotes  de la residencia, aunque quizás no fue consciente de ello. Uno  de ellos le dijo oraciones al oído y le dio la absolución sacramental.

Dos sacerdotes de la residencia estuvimos  en el velatorio en Bembibre. Tenía muchas flores de familiares y amigos y el recinto estaba lleno de personas que le acompañaban con su oración silenciosa. En ese momento nos juntamos allí unos 5 sacerdotes que le rezamos cada uno un responso al que se unieron los demás presentes.

 En la casa sacerdotal todos los sacerdotes residentes ofrecieron por su eterno descanso,  la misa concelebrada de diario. Que la Virgen lo acompañe. Descanse en paz.

 

Víctor Manuel Sánchez Lado

Párroco de S. Cayetano

martes, 24 de mayo de 2022

Hicimos dos romerías a Virxe da Fonte.

 



Una de las  romerías  fue con niños y sus padres en un día lluvioso que asustó a algunos.  Me llamó la atención que los que hicieron fuerza para salir, a pesar de la lluvia, fueron los propios niños.

Estuvimos en la ermita,  y, por ser niños, le rezamos sólo tres misterios con algún canto, le fueron explicados los mensajes de las distintas imágenes de los santos de la capilla, y viendo a la imagen de S. Antonio que predicó a los peces,  pues la gente no le quería escuchar, a mi me pasó por la cabeza que si no iba nadie a visitar a María, yo saldría al campo y le predicaría a las hiervas, pero no fue el caso,  pues estaban los niños muy atentos.

La segunda romería fue con gente mayor un sábado por la tarde, como estaba anunciado

El plan que luego se cumplió fue de rezar un rosario por la calle desde S. Cayetano a S. Juan, otro rosario desde S. Juan a  la Virxe da Fonte y el tercero dentro de la ermita.. Allí,  en la ermita, rezó cada misterio una persona distinta de los que estaban presentes.


Hubo una pequeña predicación y luego invitamos a todos los feligreses, también a los ateos, a los 12 apóstoles, a todos los ángeles de la guarda e incluso a Adán y Eva, para que rezaran con nosotros a la Nueva Eva (María).

 Asistieron  algunas personas de fuera de la parroquia y todos cantaban y rezaban con entusiasmo.

Al final bendición y ya,  “sálvese quien pueda”,  para volver cada uno a sus tareas.

Visita a Oseira



La tarde del domingo nos organizamos tres amigos para visitar el monasterio cisterciense de Oseira.

Se encuentra en un pequeño pueblo y en un lugar bastante apartado aunque comunicado.

Fuimos una tarde de domingo en que había visitas guiadas;  a los que no llegamos a tiempo  tuvieron consideración con nosotros y uno de los frailes nos acompañó por la zona  que más nos interesaba: los claustros y la gran iglesia.

El titular de la iglesia  es Nuestra Señora de la Leche que preside esa iglesia de piedra y con retablos de madera policromados tanto al centro como a los laterales.

Hay sagrario con la luz correspondiente y allí tienen al Señor. Hay  misa para el pueblo los domingos y los frailes cantan desde el coro  alto. Todo estaba muy limpio y ordenado. No  pudimos comprobar si se oía bien, pero  da buena impresión.


Un fraile joven, de unos 30 años, natural de Palencia, nos enseñaba y explicaba todo con alegría y sencillez. Contestaba   a nuestras preguntas y nos iba informando. Son unos 10 frailes, cinco de ellos son sacerdotes que concelebran todos los días en su capilla.


El plan que tiene para cada día es el programado por S. Benito: Ora et  labora. Tienen a lo largo del día unas 4 horas de oración en común y luego una hora y media de oración personal. Trabajan haciendo licores y también cuidan  el  huerto, y, en el trabajo, procuran estar en presencia de Dios y hablar con Él… Esa  oración es salvación para el mundo y nos defiende del demonio.

Tienen hospedería y un pequeño comercio en donde venden licores, dulces, rosarios, jabón, libros etc.

El monasterio fue pensado para unos 100 frailes o aspirantes. Tiene una grandiosa escalera y nada menos  que tres claustros en piedra con su fuente en cada  jardín. Los restauraron los mismos frailes y cuidan de ellos.

Las fachadas y las torres son hermosísimas y lo mismo el antiguo comedor  que consideran la joya del monasterio.

antiguo comedor

Vale la pena disfrutar de este monumento y me imagino que pasar allí varios días debe de ser un descanso para el cuerpo y para el espíritu.

 

jueves, 19 de mayo de 2022

Sábana santa

 



En locales de la iglesia de S. Cayetano,como estaba anunciado, dio su conferencia  D. Eugenio Rey Huerta, estudioso de la sábana santa.

Fue comentando que la sábana santa ha sido la mortaja de Jesús y, según la definición de un niño, es el selfi que hizo Dios para nosotros. Una fotografía de su pasión y resurrección.

Esta sábana padeció dos incendios. Está muy estudiada. El conferenciante  comentó la actitud de Pedro y Juan al  encontrar el sepulcro vacio y allí vieron una sábana desinflada, no desplazada y, en ella, la impronta del Señor. Vieron y creyeron. La sábana  es de una dimensión de 4,40m por 1,20.

Era de la casa de Saboya y la Iglesia es dueña de esta reliquia desde hace relativamente poco.

La imagen que dejó Nuestro Señor en la sábana es un negativo, cosa que se descubre al inventarse la fotografía.

Continuó diciendo que se  retuvo escondida y aparece en el Siglo V en Edesa. Tiene contados 120 latigazos que reflejo muy bien Miñarro en uns  escultura de   Cristo sufriente.

En 1978, 33 científicos de diversas especialidades estudian esta reliquia,  prueban que las manchas de sangre es verdadera sangre del grupo AB que coincide con la que aparece en el Santo  Sudario.

 Al  final el conferenciante pregunta por qué deja esto el Señor. Tal vez , responde, pensando en el siglo XXI para que los científicos  nos ayuden a ver para creer, ver la malicia del pecado y el amor de Jesús  por mí, pues todo eso estaba el Señor  dispuesto a padecerlo por mi salvación. Soy importante para Cristo. Es un instrumento de conversión que Dios tiene para este tiempo.

Al mismo tiempo es una imagen de hombre vivo, concluyó el conferenciante, que fue muy aplaudido.