martes, 22 de junio de 2021

Tanzania. Pequeñas comunidades

 

SOBRE LAS PEQUEÑAS COMUNIDADES CRISTIANAS.


El libro de los Hechos de los apóstoles pone claramente la vida comunitaria de los primeros cristianos diciendo que << se mantenían constantemente en la enseñanza de los apóstoles, en la fracción del pan y en las oraciones >> (Hch 2: 42). En los siguientes versículos se dice más que los cristianos estaban de acuerdo y tenían todo en común. Esta vida es una manifestación del cumplimiento de lo que nuestro Señor Jesucristo pidió a su Padre << … Padre santo cuida que en tu nombre a todos los que me has dado para que sean uno como nosotros >> (Jn 17: 11). 

La vida comunitaria entre los cristianos no es algo pasado, sino algo necesario hoy en día y para siempre, entre los que confiesen una sola fe. Es decir, cuando ya no somos nosotros que vivimos, sino que es Cristo que vive en nosotros,  como lo afirma San Pablo habrá un solo cuerpo que es Cristo y el cuerpo no se separa entre sí, sino que sus partes permanecen unidos entre sí. Por eso desde el nivel familiar hasta la comunidad siempre se manifestará una cierta unidad entre los miembros,  imitando la primera comunidad cristiana. 

En Tanzania, particularmente en la Diócesis de Bunda que es mi Diócesis, los cristianos intentan imitar la vida comunitaria entre sí,  como bautizados que confiesen una sola fe,  como se dice en el Credo. 


 

Las comunidades son pequeñas, se forman según un número entre veinte a treinta creyentes que viven cerca, es decir,  de una misma calle o entre calles cercanas. Pero ¿cómo viven la vida cristiana? 

Como los primeros cristianos tienen días para la oración,  normalmente es un día en la semana donde se encuentran para rezar juntos. Lo común entre las comunidades después de las oraciones iniciales, es el compartir de la palabra de Dios, que según mi experiencia muchas veces se leen las lecturas del siguiente domingo. Luego ,según la inspiración que cada uno ha tenido en la lectura,  lo comparte con los demás. Siempre hay por lo menos una o dos personas que comunica lo que ha sido inspirado por la lectura. 

Después de la lectura se dan las ofrendas que cada uno ha traído. El ofertorio se usa según la necesidad de la comunidad,  por ejemplo para comprar velas, para dar contribución a la parroquia como una comunidad, o para limosna como una comunidad etc. 

El lugar del encuentro, es en una casa de uno de sus miembros. Según el orden,  cada uno prepara su casa para acomodar la comunidad. A veces se encuentran fuera de la casa si la casa es pequeña. Pues, se puede decir que existe un círculo en cuanto al lugar del encuentro para rezar.

Cómo visitan la casa de cada uno de los bautizados todos (practicantes y no practicantes) se aprovecha el encuentro para animar a los que ya están detrás como bautizados especialmente el visitado. Esta es una de las intenciones de visitar cada uno a su casa. Que quiere decir que, si uno ya se olvidó de su responsabilidad como un bautizado por ejemplo de ir a misa el domingo, del matrimonio, del diezmo etc., hay que recordar.

Kilimanjaro

Luego se termina identificando los nombres de los que estaban presentes. Por tanto, a lo largo del tiempo se obtiene la lista que muestra la participación de cada uno  anualmente por ejemplo. Esta lista es muy importante porque de ella se conoce si uno es practicante o no.

 El párroco depende de una afirmación de la comunidad en cuanto a la administración de sacramentos si uno es de verdad un creyente o no. Eso se conoce por la asistencia que uno hizo antes. Por ejemplo, si una pareja pide el sacramento de matrimonio,  antes de llegar al párroco tienen que ser reconocidos cada uno como un creyente que es además practicante como les veían cada uno en su comunidad. O yo por ejemplo antes de pedir la oportunidad para entrar en el seminario menor tuve que ser identificado primero por mi comunidad mediante el líder que soy un practicante. También para que se haga una misa de un difunto,  el párroco reconoce al difunto como practicante o no por su comunidad.

También si hay algo de comida o bebida que el visitado ha preparado para toda la comunidad,  se toma al final. Esto ocurre porque es una costumbre en África que cuando uno tenga una visita a su casa hay que preparar algo aunque  pueda ser poco pero por lo menos es lo que hay. Por eso los seminaristas encantan mucho hacer visitas pastorales a las familias porque no se dejan vacíos. personalmente disfrutaba estas visitas como nos enseñaban a ser generosos. El cristiano es generoso como lo decía Santa Teresa de Calcuta.

En cuanto a los bautizos singulares es decir de una sola persona bajo la organización de la comunidad se hace la misa. Por eso se puede decir que el párroco conoce al individuo creyente por medio de su comunidad. Lo que conecta el individuo y el párroco en cuanto a su vida como creyente es la comunidad. De hecho, ella es muy importante. 

Yo soy de una comunidad de San Clara. Bienvenidos a mi comunidad.

 

Serapíon  Modest  Shukuru

Seminarista  en el Seminario internacional BIDASOA

 

lunes, 21 de junio de 2021

Camino inglés


 Las peregrinaciones al sepulcro del Apóstol Santiago reviven en estas últimas semanas.

 Se pasó de venir a pìe unos 8 ó 10 peregrinos,  hasta este momento en que oscilan entre 400 y 800 diarios.

Se pueden ver los datos en la oficina del peregrino,  puestos en internet cada día.

Por S.Cayetano, que está en el Camino inglés,  pasan también un promedio de unos 20 diarios de distintos puntos de España y Portugal, algún extranjero de centro Europa, aunque, de momento, pocos.

Pongo unas fotos de dos grupos,uno de Almendralejo (Badajoz), que vinieron en un día de mucha lluvia, como se puede ver por los atuendos, eran unos 10 y vinieron el día 18 de junio y otro del colegio Retamar de Madrid, que vinieron el 19 de junio.

Los de Retamar  tuvieron la santa Misa en la parroquia celebrada por su capellán y después fueron a la catedral a visitar al Apóstol.


Hay que decir que en todos, jóvenes y mayores, reinaba la alegría, cosa ya habitual en los peregrinos.










El diablo ataca especialmente a la fe.

 


(Francisca Javiera del Valle, en Decenario del Espíritu Santo)

El demonio, tira sus flechas envenenadas contra la fe de las personas, de la familia y de la  Iglesia

Anda como cazador que si nos quita la virtud de la fe, si la hiere de herida mortal,  se regocija en ello. Sabe que si quita la fe  todo lo demás, la esperanza y la caridad, se vienen abajo.

Es la fe, como el tronco o la raíz de un árbol, de eso dependen  las ramas y los frutos y si corta la raiz o  el tronco, el árbol desaparece;  es decir la esperanza y la caridad desaparecen sin la fe.

Haced aprecio y estima de un acto de fe, creed ciegamente las verdades que Dios tiene revelado a su Iglesia y ninguna más . Y en esto habremos dado un grandísimo consuelo al Espíritu Santo.

La barca  de los apóstoles, azotada por  el viento y el oleaje que aparece en el Evangelio es una buena imagen de la Iglesia y de la familia. Hay que cuidar, en concreto la fe, en la Iglesia y la familia, sino todo se desmorona. Cristo está en esas comunidades y si acudimos a él, estamos salvados.

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Valle Rodríguez, Francisca Javiera del. Carrión de los Condes (Palencia), 3.XII.1856 – 29.I.1930. Escritora mística.

Nacida en el seno de una familia humilde, Francisca Javiera del Valle quedó huérfana de padre a los dos años de edad. Convivió con su madre y dos hermanastros en medio de grandes necesidades económicas que forzaron a interrumpir su formación escolar. Desde 1868 trabajaba en un taller de sastrería. Según sus propias palabras, sufrió una conversión entre 1874 y 1875, sintiendo un intenso deseo de dedicarse a la vida espiritual.

 

 

jueves, 17 de junio de 2021

Aureliano Alcalá Ortega

 



A.P. de Aguas Santas y unidas. Parroquias a las que amó entrañablemente, y que tenía en su pensamiento.

Falleció  D. Aureliano la noche del jueves 17 de junio de 2021. Recibe sepultura en Castro Verde del Campo (Zamora).

Le conocí de cerca cuando vino para la Casa Sacerdotal de Santiago, a recuperarse de su enfermedad.

 Las primeras semanas o incluso meses mostraba gran vitalidad, alegría y esperanza de curar. Hablaba con todos y era muy comunicativo. Estaba contento del trato de los médicos a quienes frecuentemente  elogiaba.

Me llamó la atención, desde el principio, la manera que tenía de hacer la genuflexión cuando entraba o salía de la capilla. Era una genuflexión, pausada, con la rodilla hasta el suelo y mirando al sagrario. Siempre era así y a mí me ayudaba también a adorar al Señor de la misma manera. Creo que era uno de los mejores de la Casa en ese aspecto.

Las últimas semanas empezó a decaer y sentía dolor, cosa que decía,  si se le preguntaba. Se puso ese gorro un poco ladeado. Le preguntaba,  por meterme con él,  si lo hacía por presumir, pero me explicaba que  sentía dolor en esa parte de la cabeza y que el calorcito de la lana le disminuía ese dolor.

Tenía buena memoria y le encantaba hablar de sus viajes por muchos lugares del mundo especialmente le gustaba hablar de Tierra Santa en donde estuvo varios años y que conocía bien en sus detalles e historia.

Cuando  venía un día de sol le deciamos, hoy está buen día ,y él contestaba invariablemnte que los días de lluvia también  eran buenos pues Dios nos los daba así, y, según él, tenían su encanto.

En la Casa sacerdotal, cuando se supo la noticia,  le celebraron una misa todos los sacerdotes por su eterno descanso. Que el Señor le premie sus buenas obras y trabajos por el Reino de Dios.

V. M. S. L.

 

Visitamos a D. Bernardino

 


Ayer salimos a visitar un sacerdote mayor y jubilado. Queríamos pasar a su casa, saludarle y tener un buen rato de conversación amable con él. El sacerdote se llama D. Bernardino y reside en la casa familiar de su sobrino.

 

Para ir al sitio, tuvimos que pasar a un camino estrecho por donde dos coches no pueden enfrentarse. Al pasarlo, encontremos en una taberna unos peregrinos que estaban tomando refugio por la lluvia que vino. Nos llevó cinco minutos para llegar a la casa después de haber recorrido 30 kilómetros desde Santiago.

 

Cuando llegamos, nos recibió en la puerta la suegra del sobrino de D. Bernardino. Nos habló un rato mientras estábamos esperando al cura mayor. Cuando llegó D. Bernardino, nos sentamos en la sala y empezamos una pequeña tertulia. D. Víctor le pidió un consejo para nosotros seminaristas. Y el consejo fue así: “Sed fieles siempre al Señor, porque vale la pena”.

Con este mensaje quedamos muy agradecidos y le pedimos la bendición que nos dio inmediatamente.

Cuando salimos  ya en el coche tuvimos un problema: que nos encontramos con un tractor en el camino estrecho y tuvo la  amabilidad de dar marcha atrás y dejarnos  pasar primero, quedándole muy agradecidos. 

Ya en la carretera general nos acomodamos para rezar un rosario dando gracias por la visita y pidiendo por las vocaciones sacerdotales.

 

Seminarista del Seminario Intermnacional Bidasoa:

Roven de la Cruz 

Filipinas.