viernes, 9 de junio de 2017

Seminaristas del Colegio Eclesiástico Internacional Bidasoa; realizan el camino de Santiago.



Hablar del camino de Santiago, es hablar de una y a la vez de muchas experiencias de vida; es decir, el camino hacia Santiago de Compostela te permite tener un verdadero encuentro contigo mismo y con los demás. Ciertamente es una tradición de siglos hacer el camino; uno de sus primeros significados o motivos es el del propio Apóstol Santiago el mayor, quien fue el que caminando hacia estas tierras hispánicas para hablar y dar testimonio de que Cristo en verdad sigue vivo.

Hacer el camino de Santiago, no es hacer días de deporte extremo ni  de valorar el rendimiento físico de tu propio cuerpo. Desde mi experiencia es hacer un encuentro más personal con Cristo. El propio camino de Santiago te regala muchas vivencias y anécdotas para la vida; entre ellas está un anécdota que concluyo: “en el camino no hay wifi solo queda hablar entre tú y el otro que te acompaña”.
 

Hay momentos en los que quizá ya no soportas caminar por el dolor de los músculos o de las ampollas en los pies e incluso de la mochila que llevas; la cual al cabo de dos días te das cuenta que no era necesario llevar muchas cosas; más que lo necesario, etc. Sin embargo siempre te encuentras que hay alguien que te ayuda y te anima a seguir adelante a pesar de los malestares.  Pero sobre todo lo que te termina sosteniendo en esta peregrinación es la fe, una fe en Dios que no te deja y que desde tu interior y a través de las voces y el acompañamiento de las demás personas que hacen junto contigo el camino, que te dice: ¡sigue adelante y no te detengas!

Así pues, a través de los siglos se ha convertido el camino de Santiago como un símbolo de fraternidad en donde se dan también muchos milagros morales, siendo el hombre nuevamente nuevo y de darle sentido a su vida al encontrarse con Cristo a través del apóstol Santiago al hacer el camino.

Finalmente agrego lo siguiente: quizá en la vida se presentan muchas complicaciones y al mismo tiempo te sientes cansado de ya no seguir más en el camino de la vida, pero recuerda que es Cristo quien te acompaña siempre en la vida y que a veces no te explicas el porqué pasan sucesos desagradables; sin embargo esto termina sosteniéndote y a la vez te forma o moldea como persona; siempre y cuando mires hacia adelante y valorando tus limitaciones como hombre y ver la magnitud de Dios. 
                                                                    Seminarista Federico Enyer Valiente Sandoval. 
                                                                          Colegio Eclesiástico Internacional Bidasoa.

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