jueves, 21 de junio de 2012

La huella somasca en la parroquia de S. Cayetano de Santiago de Compostela


Cuando los somascos vinieron para Santiago  su nombre nos sonaba raro, incluso lo pronunciábamos mal. Luego ya nos fuimos enterando que la Somasca era una región del norte de Italia en donde habían nacido y  de ahí ese nombre que luego se hizo popular.

El primero que estuvo en esta parroquia fue el  P. Joaquin ( 1987) que era un sacerdote delgado, joven y que estaba siempre con gente joven de modo especial en Guadalupe que era su encargo pastoral. Pasó a Roma y ahora es provincial en  España. Luego conocí a más: Al P. Eugenio Deambroggio, el p. Luis  López Castelo, el P. Grato y ya últimamente el P. Juan Manuel, José Luis Moreno que más que un amigo era un hermano, Luís García Alcocer, Federico Fausone , Aurelio  que  es todo corazón  ,  Gilberto y otros. Uno de ellos tenía el cargo de Vicario de la parroquia aunque todos echaban una mano sin ningún remilgo.

La mayoría eran jóvenes y alegres, con mucho ímpetu apostólico, sencillos y eso lo fueron comunicando en distintos ámbitos de la parroquia.  Con todo,  cada uno dejó su propia huella y es recordado por sus características.

Por ejemplo Grato era un gran predicador. Un vecino de S. Silvestre en donde él decía misa habitualmente llegó a decirme que lo podría escuchar todo el día sin cansarse. El p. Eugenio fue un apóstol de las escuelas y niños; les escribió a muchos y consiguió algunas vocaciones. Luis López Castelo fue muy popular en le barrio y participaba en muchas actividades de los vecinos. Federico trasmite su amor a las plantas   que también son palabra de Dios, el p. Luis García Alcocer se desvivió por los chicos de acogida y por la parroquia, muy amante de la música y con un potente voz apta para el canto. Gilberto es un buen conocedor de la historia somasca y amable en todo momento.

Mucho mas se podría decir de cada uno,  pues una vida entregada totalmente a Dios no se puede resumir en dos palabras. Fueron un regalo para la parroquia y un buena ayuda para le párroco y su huella permanece en el corazón de muchos.

Quiera Dios y la Ssª.  Virgen, Madre de los Huérfanos, y  S. Jerónimo Emiliani, seguir bendiciendoles con toda clase de bendiciones y a ver si algún joven audaz quiere seguir su ejemplo a favor del Reino de Dios, es decir, de Dios mismo y hacer parte de su comunidad.

1 comentario:

  1. Cuantos recuerdos bonitos! Hice la confirmación cuando aún estaba el padre Joaquín y tengo un gran recuerdo de él. Lo recuerdo tal y como lo describen, era amable y muy cariñoso con todos. ¡Un saludo!

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