miércoles, 9 de marzo de 2016

Los 256 años de la muerte de la M. María Antonia, carmelita




Falleció  el día 10 de marzo de 1860 en el Carmelo de Santiago,  convento que ella fundó. Una construcción sólida que durará siglos con su huerta amurallada y demás dependencias. 


  Ella sabía desde hacía 30 años,  por revelación de Dios,  que cumpliría los 60 años y ya estaba en esa edad. Dejó de ser priora y la nombraron tornera. Ella presentía su muerte y andaba festiva y alegre como nunca se le había visto.

Padecía una enfermedad de   hidropesía y un reumatismo general. Siempre estaba llena de dolores y tenía una gran sed que soportaba con gran paciencia. Le dieron los santos sacramentos confesión y viatico y ya en los últimos instantes recibió la santa Unción. Así era la costumbre en aquella época ahora se pude recibir este sacramento,  ya en la enfermedad o en edad avanzada.

Le leyeron la recomendación del alma y murió con todo sosiego. Eran las 11 de la mañana. Se cuenta con todo detalle en el libro:Una mística gallega del S. XVIII.  La venerable Madre María Antonia de Jesús. Libro escrito por una camelita descalza del convento de Santiago.


Tengo  en mi poder una reliquia de la  Madre que nos dieron  en uno de los congresos de Cuntis con una pequeña funda y una foto también pequeña. Me encomendé por la noche a la Madre y puse su reliquia debajo de la almohada para acordarme de encomendarle cosas  en los momentos de vigilia.

Hoy, víspera del aniversario,  fui al convento del Carmen a sacar una foto a la urna funeraria que tienen en la iglesia junto al sepulcro. Al lado está un confesonario y de frente el altar dedicado a la Virgen del Carmen. Las carmelitas la  veneran con cariño y es objeto de la visita de sus devotos.
Detrás del confesonario está el claustro y lugar de enterramientos de las monjas .

No sabemos si allí están los restos de una gran mística gallega que quizá sea  santa o si está una santa que tuvo muchos momentos místicos o de experiencia de Dios. Esperemos que un día no lejano la Iglesia nos lo aclare para mayor gloria de Dios y bien de las almas. 

Los frutos de la vida de la Madre Antonia son buenos, son sus hijas que a lo largo de los años siguen esa vocación y se empeñan en dar amor al Esposo o al Novio como dice Jesús  de sí mismo en el Evangelio. También es un gran fruto tantas oraciones por toda la Iglesia y en especial por los sacerdotes y seminaristas. Son un tesoro estas almas entregadas a Dios.

¿Qué le piden sus  devotos? Supongo que de todo, pero creo que serían muy bien atendidas las novias, pues ella fue una novia ejemplar que buscaba la voluntad de Dios y llevó un noviazgo limpio. 

También la han de invocar las madres en trance de dar a luz, pues sabe de eso ya que sus embarazos fueron difíciles.

 Y también las que se quedan solas en su hogar por razón de  la emigración, pues ha experimentado a fondo estos problemas.

 Y los sacerdotes para que nos ayude a confiar en la fuerza de la  oración y valorar el don de consejo que ella buscaba ansiosamente en los consejos del sacerdote.

Su nombre y su fama de santidad se van extendiendo por muchos lugares a través de internet en donde se encuentran noticias y blogs, también por medio de congresos sobre esta monja que tienen lugar cada año desde hace tiempo, en Cuntis, lugar de su nacimiento. Y por los comentarios de esos congresos en revistas especializadas y en periódicos,  llegando su conocimiento,  a lugares insospechados.

Los que reciban favores, aunque sean pequeños,  que los escriban y los envíen al Carmelo de Santiago, pues serán de edificación para todos y ayudan a la Causa de beatificación. 

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