lunes, 13 de enero de 2020

El Bautismo del Señor.


Queridas familias y amigos:                                                   12-Enero-2020

Precisamente en este día y con esta fiesta termina el ciclo Litúrgico de Navidad. Con todo cariño quiero hacerte este regalo: Un simple pensamiento o Recuerdo sobre el Misterio que el Bautismo encierra. Ha surgido dándole vueltas en mi  cabeza a esa relación entre Dios y Nosotros. Y en la que nos va además la vida.

Dios ha pedido a María que le prestara su cuerpo con la capacidad de ser madre y asumir así la carne humana su hijo Jesucristo, naciendo de ella en Belén. A José le pide humildemente que esté al lado de María como su esposo y les cuide con cuidados de padre delante de los hombres.

 Se van a Belén, "casa del pan" con alusión clara a la futura Eucaristía.

 Dios hizo ver y mover a los Pastores para que fueran a celebrarlo y aceptaron también la petición ante la ignorancia e incredulidad del pueblo. Los Magos de oriente guiados por la luz de una estrella también acudieron a adorar al Niño Dios. Ojalá también nosotros descubramos la luz de la adoración divina. Lo mismo pasó con la propuesta al anciano Simeón que acudió al Templo de Jerusalén para la Presentación. El mismo Egipto le acoge, con sus padres, como fugitivos ante la persecución de Herodes. Y ahora, en el  rio Jordán, Juan el Bautista se aviene a acogerle, obedecerle y bautizarle, reconociéndole entre la cola de los pecadores, aunque no lo entienda, porque le dice:"¡Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia!". (Mt3.15).

 Así al contacto de su carne con el agua, ésta consiguió el poder de santificar mediante el Sacramento del Bautismo.

Visto todo esto: propuestas y aceptaciones afirmativas de tantos personajes, ¿vamos tú y yo a no tomarnos en serio los compromisos bautismales?

Porque la Iglesia ha sido fundada por Jesucristo, quien le ha dado poder a las aguas de los Baptisterios de las Iglesias del futuro para que también tuvieran ese poder de santificar bajo la protección del Espíritu Santo, que "Está a la puerta llamando". (Apoc.3,20) y sugiriéndonos o pidiéndonos respuestas afirmativas, bajo la vigilancia y cuidado de la santa Madre Iglesia por El fundada para que hubiera orden en los detalles y dignidad de lo sagrado.


De aquí, del bautismo,  brota el sentido de la filiación divina que debemos cuidar en nuestras vidas,  descubriendo nuevos mediterráneos. Para ello te recomiendo libros de lectura que puedes bajar, incluso gratuitamente, entrando, por ejemplo, en la página Opus Dei.org libros. Encontrarás amplia y variada información.

 Ya me dirás si vale la pena o no. Por favor, llámame, si precisas alguna información complementaria.
Este es el regalito que quería hacerte llegar para celebrar mejor esta Fiesta Litúrgica del día del Bautismo del Señor. Un cordial saludo.

                            Simón David Castro Uzal/ sdavidcuzal@gmail.com



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